49. Como las olas del mar

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Cuando amanece un nuevo día nunca sabes como estará el mar, si en calma y meciendo las olas acompañadas de una suave brisa o por el contrario, con ganas de guerra, golpeando con fuerza como si fueran capaces de rasgar el agua para siempre.

Oscar, solo tengo ganas de escribirte a ti; esos son mis días, una veces me reafirmo en que todo lo que siento es “normal”, comprensible y de locos si no fuera así. Otros días simplemente, no soy capaz de entender que no estés aquí, que te estés perdiendo, en resumen, la vida. La vida que te tocaría vivir, ya van por 3 los cumpleaños que celebran tus amigos, en los que tú no estás, siempre deseando que llegue el tuyo, eras de los peques.

Siempre digo que tengo dos tipos de días, tras dos años sin ti, sigo en el devaneo entre la tristeza más absoluta, donde ella es la protagonista de la jornada, acompañada siempre de lágrimas que brotan sin permiso. Da igual si es día de trabajo o festivo, cuando toca, agárrate para que la ventana al mundo lo note lo menos posible. Si, ya sé que me dirías, pues que así sea, pero es que la distancia entre el mundo real y el mío, cada vez tienen un recorrido más lejano. Las cuestiones cotidianas cada vez me aburren más, nada es significativo, nada importa y el intento por mantener el tipo cuesta, aunque estoy inmersa en el aprendizaje de respetar lo que siento y gestionarlo como venga, no quiero decirte que no duela.

Cada día cuesta más entender este mundo sin ti y a la vez normalizar una mañana en casa, una tarde en el fútbol. Hoy estuve con papá viendo a chicos de tu edad, bueno, la que ahora tendrías, veintiún años, jugando en el campo, de frente estabas tú, en aquella pancarta enorme con el “Sempre amb nosaltres” y con esa media sonrisa. Para mí, iluminabas el campo con tu áurea, con tu entusiasmo. Me creo fuerte cariño, pero no lo soy, y está bien, pero no me acostumbro a estos vaivenes de la vida.

Otros días, los acepto como vienen, me siento bien y sé que tan solo te fuiste un ratito antes que yo, que nos encontraremos y que tú ahora estás al otro lado, quiero sentirlo así, porque necesito pensar que te fuiste para algo mejor. Esos días son buenos, porque me gusta hablar de ti, recordarte, pensar que normalizo esta situación, dolorosa pero pasajera, con la esperanza de que todo lo que oigo sobre “el otro lado” sea cierto.

No despertaste, quizás se esté mejor allí. Quizás espero una señal tuya para que mi anhelo, el dolor por no verte y tocarte los rizos, por no charlar contigo de mil cosas, no duela tanto.

Mientras, enciendo una vela, te busco entre las nubes, sonrío cuando veo cruzarse una mariposa blanca o me acomodo en el sofá y me permito sanar las heridas. Cuanta falta me haces, el vacío es tan grande que nada alivia, porque tu espacio siempre está aquí aunque no te vea.

Justo estoy escribiendo en tu escritorio, es tarde, acabo de oír los pasos de Max llegar hasta la puerta que está ajustada, está esperando entrar. Él nunca viene hasta aquí y más a estas horas. Se ha quedado dormido a mis pies.

Tu ausencia hace demasiado ruido.


2 respuestas a “49. Como las olas del mar”

  1. Avatar de aytndr
    aytndr

    Montse, siempre que me preguntan por ti o hablo directamente de ti siempre digo lo mismo, mi hermana es fuerte como nadie, tira de todos nosotros y no deja nunca que desfallezcamos.
    Su fortaleza es de admiración y pocos podrían superarla, pero a la vez has de poder permitirte, derrumbarte siempre que tu cuerpo no pueda
    con esos días, es lo natural, y da igual que pasen los años, siempre siempre habrán días en los que te romperas, y los «otros» días, tan sólo transitaras por la vida. Que más quisiéramos tener ese botón mágico del ON/OFF, pero no va así, tu vaivén de dias será así, como esas olas del mar, unos suaves y otros tenebrosos, sólo has de pensar en esos dias que no estás sola y que no has de esconderte para que no lo note nadie, nunca habrán palabras de consuelo que te podamos dar, pero siempre puedes demostrar al mundo que no eres fuerte siempre y que también necesitas gritar a ese mundo real que no lo aceptas y que no te conformas con lo que te ofrece.
    Será siempre injusto no tenerlo entre nosotros, llevemos 3 o 30 años, ¿como se puede ser fuerte a eso? Permítete no ser fuerte siempre!!!! 🫶🫶🦋✨️

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    1. Avatar de Montse Rodriguez

      Ojalá no tener que serlo, ojalá no ser quien soy ahora, ojalá no sentir esos ojos de pena hacia mi, ojalá despertar mañana y verle desayunar, otro lunes más …

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