Hoy no tengo fuerzas para expresar mi sentir, lo dejo para otro día, otro mes, otro año.
El 2023 tan imborrable y grabado a fuego que se ha convertido en mi talón de Aquiles.
Hoy deseo un futuro inmediato, es decir, un AHORA lleno de buenos deseos para mi gran familia, la familia numerosa que Oscar me regaló.
GRACIAS a los que de un modo u otro habéis sostenido mi alma, escuchado mi voz y secado mis lágrimas. Brindo por vosotros, por más tiempo unidos y que la vida nos de tregua para reorganizar una nueva vida, siempre juntos.
Como dijo Pau Donés, «Vivir es urgente».
Mañana…será otro día, otra semana, otro mes y otro año.
Te quiero mi niño
