A primeros de año decías que ibas a celebrar tu cumpleaños durante 4 días, que bien, es viernes con puente, ideal.
Y hoy sentimos tu ausencia y el vacío que nos quedó sin ti, que llena todas las estancias de la casa. Hoy te abrazaría más fuerte que otros días, más besos que otros días y más te quieros que otros días.
Tus 19 años no pudieron ser aquí, en este mundo, que nos está demostrando lo que es amar con el corazón en un puño, sé lo que es tener el corazón roto, sé lo que es no encontrar consuelo en ningún rincón, sé lo que es deambular sin sentido, llorar resetea mi corazón y espero que algún día cure esta herida que no soy capaz de cicatrizar. Aún huelo tu ropa colgada tras la puerta, aún me pongo tu perfume para sentir tu presencia, me acuesto en tu cama y visto tu sudadera. Beso tu imagen por las noches, la abrazo esperando que una noche vengas conmigo, deseo poder soñar contigo y por un instante volver un año atrás, celebrar tus 18 años y seguir hablando de proyectos.
Hoy los que te quieren celebran haberte conocido, iluminan su estancia con una vela en tu recuerdo, seguro que rememorando momentos de felicidad, porque eso es lo que transmitías, hoy ellos sienten más que nunca tu pérdida por no poder escribirte y felicitarte. Hoy escriben a Sandra, al papa y a mí.
Reviso fotos de tus cumpleaños y recuerdo cada instante con tu sonrisa, recibiendo abrazos, regalos, en definitiva amor, tanto como el que tú ofrecías.







Quiero pensar que estás allá arriba o aquí al lado, no me importa, que esas señales que nos llegan son cosa tuya. Necesito pensar que te fuiste para algo más importante, necesario y vital que seguir aquí con los tuyos. Sigo sintiendo tu presencia, tu pijama de cuadros y tus zapatillas gorditas.
Necesito honrar tu vida, hablar de ti a diario y sentirte cerca, hoy más que nunca.
Hoy todos soplamos las velas por ti, por tus 19 años. Nos inundan de cariño, de amor y sentimiento, de unión por ti. Oscar, has creado una ola infinita que surca mares y ruega con cada lágrima derramada un laberinto de emociones en todos aquellos que dejaste huella. Esta noche las velas encendidas iluminan la mitad del mundo, porque la otra mitad mira al cielo buscando una señal, sigues siendo imán de buena vibra, energía y espíritu incansable repleto de fantasía, y esa sonrisa… que adoraba disfrutar.
Te abrazo fuerte hijo mío, como hoy hace 19 años que viniste a completarnos. Precioso, gordote, sereno y glotón. No te oí llorar hasta la vacuna de los 2 meses, eras maravilloso de bebé, divertido de peque y feliz en cada uno de tus cumpleaños, me duele y me gusta ver los recuerdos de tantas y tantas fotos, tan bonito. Ojalá que llegue el día que podamos hablar de ti entre risas, recordando tus payasadas y momentos de felicidad, de momento no puede ser. Hoy será un día largo sin ti, pero veremos tu última película los tres juntos junto a ti siempre.
#hastaquenosvolvamosaencontrar
