Hoy ha sido un duro día, donde una lápida con tu nombre me confirmaba que ahí estabas tú, o al menos el polvo que al polvo vuelve. Sé que tu alma, tu esencia y tu sonrisa me acompaña a donde vaya.
No solo a tu hermana a tu padre a tu familia entera o a mí, a tu corta edad, has dejado una huella en éste, nuestro pequeño mundo, que quedará grabada para siempre; Sandra canta las canciones de Maka, su favorito, (tú lo conocerás, yo no) como suena la que te muestro.
Sobre todo has dejado mejores personas, gente que quiere y que ansía ser mejores, disfrutar del momento, levantarse cada día por el simple hecho de tener ese privilegio de abrir los ojos, cosa que tú ya no podrás hacer, y entregarse al máximo a sus retos y objetivos; amar más y mejor y que lo bueno que hay en cada uno sea siempre su tarjeta de presentación, como lo eran tus valores, entrega y nobleza.
Gente que me dice que relativiza más lo negativo, que prescinde de lo tóxico y se aferra a las cosas bonitas y sencillas de esta vida, como tú lo hacías. Qué bonito legado, a mí la primera; me recarga de energía un buen abrazo, con todo aquel que me transmite energía, amor y ternura; me fijo en pequeños detalles, escucho más aunque hablo mucho porque tengo mucha ayuda. Nada consuela pero reconforta sentirse acompañada.
No hay día que no mire al cielo buscando tu señal, a veces luce una única estrella y nos acompaña en el paseo de la noche, me siento más cerca de ti. Las mariposas acompañan a tu hermana cuando te va a ver, eso es otra señal. Max tiene paciencia conmigo, le hablo de ti, me acompaña en casa todo el rato, aunque duerme mucho, me da mucha paz.




Respirar en casa se me hace un mundo sin ti, echo de menos el teclear del ordenador, tus conversaciones de fondo y hasta tu ducha de media hora. Tus cereales siguen ahí, tu cepillo de dientes y a veces te robo un poquito de perfume, así siento que me acompañas.

Me sigue pareciendo increíble que haga tantos dias que no te veo. Abrazarte y sentirme pequeña, masajearte la espalda como te gustaba y escuchar la ultima tonteria tuya, un tiktok, un video, un temazo… el papa sigue haciendo los viernes de pizza de queso, aquí habrá una siempre para ti con tu fanta de limón; y esas peliculas juntos donde siempre estaban los “babaus” que no se perdían una; Sandra viene a veces, también le gustan las de queso y juntos con tu foto en el sofá siento que volvemos a estar juntos. Creo que no tocar tus rizos es lo que siento que me hace más falta y apretujarte y que te quejes, o hacerte masajitos suaves y no me dejes parar.
Y sí, esas cosas tan sencillas son las que más me duele que me hayan robado, así de un día para otro, sin más. Han arrancado la piel, el corazón y el alma a quien te quería. Si tan solo sintieran en su piel, un solo segundo de sus vidas, el dolor constante que siento en mi interior, sabrían que nuestro mundo ha sido saqueado, robando nuestro interior, nuestras noches de paz; ese !Ay! de mucha gente en mitad de la noche, ese suspiro entre horas, esa lágrima perdida que no te deja conducir, o esa otra que frotas de tus ojos para que nadie vea qué sientes…
Y como dice la canción :
Estás por encima de la luna, pues eres el único que me puede iluminar.
Veo tus señales en la estela, nunca te podremos alcanzar. Rabia de que corras por mis venas y no poderte abrazar.
Y he aprendido que la vida pega y duele
