
Aunque hoy es un día más sin ti, un despertar sabiendo que te falta una parte de ti, un jueves sin más, no puedo dejar de pensar que hoy hace 3 meses que te vi marchar en una camilla y jamás vi otra vez tus ojitos, que nos arrebataron lo vital en nuestras vidas. Porque

Cuando hablo de «mi vida», hablo de la vida de mi hija, de mi marido, de los cuatro abuelos, tíos, sobrinos, primos (una familia de sangre que le quiere, le adora, Todos a una. Y también de toda esa familia que se elige, nuestros amigos inseparables e incondicionales; de los amigos de Oscar y de sus «dragones».