
5 de la mañana, sábado, pensaba hacer el “ronso” como solíamos decir, alargar el despertar relajados en la cama sin más pretensiones, sin planes, que guay era no tener presión por levantarnos, con lo que nos gustaba estar en cama como osos… Hoy no, hoy hace rato que mis lágrimas mojan la almohada, que se