
Este post tiene mil imágenes en mi memoria, cada verano, antes de tenerte, con tu hermana y después contigo, han sido una aventura diferente con detalles sencillos y especiales cada año, Asturias, Huelva, México, Menorca, Praga, Andalucía y así hasta completar 18 veranos contigo. De cada lugar te viniste con un recuerdo que guardamos en

Hoy hace 3 meses que, escuchando “You are not alone”, entrábamos en la Iglesia de Sant Just para despedirte, con todo el honor, respeto, amor y cariño que merecías. Arropados por todos los que te querían fuimos viendo tras de ti a cientos de ojos vidriosos que ocultaban el dolor de perderte, un silencio ensordecedor

Querido Oscar: pasan los días sin ti, tres meses ya y los recuerdos de tu vida van y vienen sin cesar. Son muchos en tus 18 años, muchos, muy bonitos y muy entrañables. Al recordarlos y verte en compañía de tantas personas, nos dan una idea del porqué el día de tu homenaje tuviste esas

Es difícil explicarlo, porque imaginarlo es solo un espejismo. Entender que esa ausencia, ese vacío no lo puede llenar nada, nada nuevo; probablemente llene otros huecos, pero ese no, el disparo al corazón que me lo paró no lo puede cubrir esa falta. Sé que mi interior va cambiando, y no precisamente se vuelve más

Un día más sin ti es un tiempo vacío donde crees que nada es digno de guardar para el recuerdo. Un vacío inexplicable, te sientes sin alma, sin vida, sin objetivos ni futuro, aún rodeada de gente; y sí, sé que la vida sigue, pero qué difícil se hace sin ti. Sin ti, un amigo

Nunca antes comprendí el significado de la palabra «schock» (impresión, conmoción, impacto). Ahora entiendo que no fueramos capaces, el miércoles noche, cuando nos dicen «no sabemos qué ha pasado pero está en coma» de sujetarles a todos ellos y decirles : «de aquí no se mueve nadie hasta que me digan qué le ha ocurrido

Cuando hablo de «mi vida», hablo de la vida de mi hija, de mi marido, de los cuatro abuelos, tíos, sobrinos, primos (una familia de sangre que le quiere, le adora, Todos a una. Y también de toda esa familia que se elige, nuestros amigos inseparables e incondicionales; de los amigos de Oscar y de sus «dragones».

Como muchos de vosotros, que ahora me leéis, yo leía noticias espeluznantes de sucesos, de trágicos momentos vividos por personas ajenas a mí, de otras ciudades y lo veía como parte de la vida, como parte de las cosas que ocurren. Y de repente formas parte de ese canal de sucesos, de locuras de historias