
Cuando hablo de «mi vida», hablo de la vida de mi hija, de mi marido, de los cuatro abuelos, tíos, sobrinos, primos (una familia de sangre que le quiere, le adora, Todos a una. Y también de toda esa familia que se elige, nuestros amigos inseparables e incondicionales; de los amigos de Oscar y de sus «dragones».