
Hay quien se expresa y comparte sentimientos, sobre su pesar y sentir, sobre el golpe traumático y repentino. Hay quien se reserva y queda para si mismo esos pensamientos; otros en la intimidad se desahogan doliéndose de un mundo absurdo que trunca la felicidad de muchos con la ausencia de unos pocos. Todos ellos somos

Querido nieto: Cuando pienso en ti, y lo hago con frecuencia, pierdo la noción del tiempo y no puedo creer que haya pasado un año desde aquel fatídico día, pues en mi mente aún permanecen grabadas aquellas imágenes y vuelven los recuerdos de aquellas terribles horas que estuvimos esperando el resurgir de una vida, que