28. Nos queda elegir

Resiliencia – Beret

Realidad paralela, ves el mundo desde una posición privilegiada y a la vez obligada. Mientras tú te reinicias cada día ves pasar la vida de los demás y duele. La tuya de algún modo se paró y por más que quieras no consigues coger ritmo, hasta que te das cuenta que tu carrera, que tu camino es otro. Un camino en el que algunos siguen y otros no, un camino que te lleva a conocer personas maravillosas e historias devastadoras, porque el duelo no es cosa de pocos, lo que ocurre que pocos hablamos de ello y de lo que nos ahoga. Cada cual elige su rumbo, con más o menos curvas, con o sin ritmo, tan diverso como duelos existen.

He entendido la diferencia entre arremolinarse bajo el edredón y vestirse con un disfraz que el mundo necesita ver. He aprendido que todo es cuestión de elección, pijama todo el día o vestirse, llorar, arreglarse, llorar, salir a la calle, llorar y, después secarse las lágrimas para dar los buenos días a un nuevo día, una nueva oportunidad de elegir, buscar el sol, cerrar los ojos y sentirse acompañado por ti, Oscar … «venga, ayúdame en este nuevo día».

Y qué bueno es llorar, para mí es sanar, es resetear, es limpiar la mente de dolor, porque las lágrimas son el doble check que confirma que hubo amor. Ese dolor, que a través de las lágrimas que surcan un nuevo camino, se convertirá en amor, el ciclo se reiniciará y recordaré con una sonrisa, eso es lo que quiero.

He aprendido a respirar, sentir y hablar, compartir mi interior, escuchar, entender; porque nadie estaba listo para una despedida, un verano sin ti, un plan sin ti, y el destino nos llevó a esta situación, al «Blog que nunca debió existir». Y aun así estoy intentando entender que tu ausencia nos enseña, no ha sido en vano, que nos has enseñado a amar y a decirlo, a sentir y a expresarlo, aprovechar las oportunidades, subirse a ese tren o no, cuestión de elección, de todas formas, estar hoy, y mañana,…ya veremos. Agradecer y seguir con un plan, un objetivo y un trabajo diario.

Porque la vida me ha enseñado y me sigue mostrando lo débiles o fuertes que podemos llegar a ser, vulnerables todos si, pero es cuestión de elección; de que la rutina te ayude o te destruya, pero tú eliges. Tomar el camino equivocado no es una pérdida sino una enseñanza, siempre hay tiempo, el que la vida nos ofrezca para enmendar, mejorar, aprender, reconducir y explorar nuevas vías.

Recientemente supe de una pérdida, alguien que fue parte de mi vida, la ley de vida de vez en cuando llega, nunca estamos preparados y en silencio lamento el pasar del tiempo, porque por desgracia la ausencia de mi hijo me hizo más dura, más fría o más congruente con esta vida que me ha tocado. La comparación para mi es inevitable, como suelo decir, estar a “mi altura” es complicado, y por suerte así es para muchos.

Los que estamos en duelo ahora, que somos muchos, entendemos el poder de la vida, no pide permiso ni paso. Por que ni te quita ni te castiga y hasta entender eso, cuesta muchas horas de insomnio, lectura, entender y comprender que no somos el centro del universo, que ser protagonista de esta película fue porque formaba parte de la ruleta en la que todos estamos, y nos tocó.

Hoy escuché a una terapeuta del duelo que sin poner caducidad a este dolor, entre 3 y 5 años puede durar este “calvario”, que no es el olvido ni su ausencia, sino este mal que arrebata las ganas de vivir, te arrebata los planes; y pensé…¿dónde estaré yo con 5 años más? No espero nada, vivo día a día, con planes e ilusiones en una nube.

Y sigo paseando bajo la luna buscando una señal que me acompañe. No puedo cambiar nada, ojalá hacerte volver, ojalá reírnos otra vez juntos, ojalá sentir de nuevo ese sentimiento de manada, mi manada unida y fuerte. Mis pasos me llevan sin rumbo, solo escucho música y las lágrimas me serenan y resetean mi dolor. Sanar para vivir. Y hoy fue un día más, siempre contigo. Jamás te fuiste, te repartiste entre todos los corazones que tuvieron el honor de conocerte y ahora formas parte de ellos, de nosotros, de mi para siempre.

Tan cerca y tan lejos, no me engaño no, aceptar no es que duela menos, duele como el primer día, no tuvimos tiempo de más y eso lo lamento cada día, por eso te pido hijo mío que me acompañes, paso a paso, día a día.

Gracias hijo por haberme permitido ser tu madre, por seguir enseñándome, por estar a mi lado siempre, por ayudarme a entender, aprender y a continuar. Ojalá encuentre mi lugar en el mundo, porque el tuyo es muy grande, tu huella en tantos corazones invita a elegir cada día.


4 respuestas a “28. Nos queda elegir”

  1. Avatar de aytndr
    aytndr

    Tu lugar en el mundo ya lo tienes y es muy grande y es ser la madre de Oscar, un ser de luz excepcional , igual que tú de especial, mantener viva esa llama y amarlo es lo que te va a ayudar a encontrar ese camino.

    Por rumbo siempre junto a ti, TE QUIERO ♾️♾️♾️✨️🦋💗

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  2. Avatar de
    Anónimo

    💝 💫 💝

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  3. Avatar de
    Anónimo

    Os queremos amiga y a través de vosotros le queremos a él. ✨🌟

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  4. Avatar de
    Anónimo

    El amor está en todas partes cariño, aquí , y donde este Oscar .

    El lo siente con toda vuestra /nuestra fuerza.💜

    Mónica

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